En esta sección encontrarás información relacionada con la calidad nutricional de los alimentos que suelen consumir niños y niñas en sus tiempos libres. A su vez, el material acerca opciones e ideas para mejorar la oferta en los quioscos e impulsar el compromiso y la reflexión sobre los alimentos que se ponen a disposición de la población infantil.
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El sedentarismo y la obesidad impactan en la población infantil y juvenil de manera alarmante, desencadenando enfermedades que pueden evitarse. Según el Informe Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de 2020, el exceso de peso en la población de 5 a 17 años abarca a 41,1% de los niños/as y adolescentes. La actividad física y una alimentación adecuada son las herramientas para desarrollar ambientes saludables, que además permiten construir nuevos vínculos y formar en valores.
Las instituciones educativas, deportivas y culturales acompañan la formación de niños/as, brindándoles experiencias y herramientas para la construcción de su autonomía. Estas instituciones pueden ser grandes generadoras de procesos de transformación para enfrentar el desafío que plantea la realidad alimentaria de la infancia, pero también pueden ser generadoras de otro tipo de ambientes que no sean favorables. El ambiente que fomenta el consumo calórico y el sedentarismo es considerado un entorno obesogénico y se mide o analiza con ayuda de estas preguntas:
Los alimentos recomendados para el quiosco saludable se dividen en tres categorías:
FRUTAS COCIDAS Y FRESCAS:
ramilletes de uvas, ananá, durazno, ensaladas de frutas.
FRUTAS SECAS: almendras, castañas de cajú, nueces (aportan hidratos de carbono y tienen un gran contenido de omega 3, que son los ácidos grasos que protegen el corazón).
Estos elementos reducen la densidad calórica y al mismo tiempo agregan volumen. Tienen mayor densidad nutricional.
Algunos ejemplos:
Cereales de composición saludable como granola, copos de maíz o cuadrados de avena de bajas calorías.
Jugos a base de agua con bajo contenido de azúcar, jugos exprimidos o licuados.
Algunos ejemplos:
Golosinas que contienen alta cantidad de grasas trans o grasas saturadas como mini alfajores o galletita unitaria bañada en chocolate.
Gaseosas o jugos con alto contenido de azúcares como botellitas de 250cc.
Productos envasados con alto contenido de sodio como papas fritas de 25gr.

Evitamos incluir los alimentos con nutrientes críticos como azúcares y grasas de la oferta escolar. Por ejemplo, las gaseosas o jugos con alto contenido en azúcar , los snacks en paquete grande o alfajores triples.
Algunas estrategias de comunicación que podemos implementar para promover la elección de alimentos de mayor calidad nutricional son:

El sedentarismo y la obesidad impactan en la población infantil y juvenil de manera alarmante, desencadenando enfermedades que pueden evitarse. Según el Informe Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de 2020, el exceso de peso en la población de 5 a 17 años abarca a 41,1% de los niños/as y adolescentes. La actividad física y una alimentación adecuada son las herramientas para desarrollar ambientes saludables, que además permiten construir nuevos vínculos y formar en valores.
Las instituciones educativas, deportivas y culturales acompañan la formación de niños/as, brindándoles experiencias y herramientas para la construcción de su autonomía. Estas instituciones pueden ser grandes generadoras de procesos de transformación para enfrentar el desafío que plantea la realidad alimentaria de la infancia, pero también pueden ser generadoras de otro tipo de ambientes que no sean favorables. El ambiente que fomenta el consumo calórico y el sedentarismo es considerado un entorno obesogénico y se mide o analiza con ayuda de estas preguntas:
Los alimentos recomendados para el quiosco saludable se dividen en tres categorías:
FRUTAS COCIDAS Y FRESCAS:
ramilletes de uvas, ananá, durazno, ensaladas de frutas.
FRUTAS SECAS: almendras, castañas de cajú, nueces (aportan hidratos de carbono y tienen un gran contenido de omega 3, que son los ácidos grasos que protegen el corazón).
Estos elementos reducen la densidad calórica y al mismo tiempo agregan volumen. Tienen mayor densidad nutricional.
Algunos ejemplos:
Cereales de composición saludable como granola, copos de maíz o cuadrados de avena de bajas calorías.
Jugos a base de agua con bajo contenido de azúcar, jugos exprimidos o licuados.
Algunos ejemplos:
Golosinas que contienen alta cantidad de grasas trans o grasas saturadas como mini alfajores o galletita unitaria bañada en chocolate.
Gaseosas o jugos con alto contenido de azúcares como botellitas de 250cc.
Productos envasados con alto contenido de sodio como papas fritas de 25gr.
Los alimentos con nutrientes críticos como azúcares y grasas deben excluirse de la oferta escolar. Por ejemplo, las gaseosas o jugos con alto contenido de azúcar, los snacks en paquete grande o los alfajores triples.

Algunas estrategias de comunicación que podemos implementar para promover la elección de alimentos de mayor calidad nutricional son:
Se deja aclarado, que los materiales aquí informados, así como todo el contenido de este sitio no reemplaza la consulta médica, del mismo modo la actividad física debe estar aconsejada y supervisada por una persona adulta y especializada en la materia.,
La información del sitio fue extraída y adaptada del material Mover los quioscos, editado por Torneos